La logística terrestre en el Cono Sur ofrece una flexibilidad que el transporte marítimo no puede igualar. Sin embargo, esa agilidad se traduce en un riesgo financiero si no se gestionan correctamente los tiempos de espera y los gastos en frontera. Para un importador chileno, ver cómo el margen de utilidad de su producto se diluye en facturas de sobreestadía es una de las experiencias más frustrantes del comercio exterior.
En Top Cargo, entendemos que el transporte terrestre internacional no termina cuando el camión sale de la fábrica en origen, sino cuando el sello de aduana se rompe en tu bodega. La clave para mantener la rentabilidad es la anticipación documental y el conocimiento profundo de los procesos en el puerto terrestre.
En el rubro terrestre, la sobreestadía (o estadía) es el cobro que el transportista aplica por cada día (o fracción de día) que el camión permanece detenido por causas ajenas a su operación. Esto ocurre principalmente por errores en la documentación, falta de pago de impuestos o retrasos en la designación del agente de aduana.
A diferencia de los "días libres" que a veces otorgan las navieras, en el transporte terrestre el chofer y el equipo tienen un costo diario altísimo. Un camión parado en el Paso Libertadores (Los Andes) no solo genera un cobro extra, sino que impide que esa unidad tome un nuevo flete. En Top Cargo, minimizamos este riesgo mediante una auditoría previa de documentos (MIC/DTA y CRT), asegurando que el camión tenga "luz verde" antes de llegar a la frontera.
Todo camión que ingresa a Chile por la zona central debe pasar por el Puerto Terrestre de Los Andes (PTLA). Este recinto no es gratuito y sus cobros pueden ser confusos para quien no está familiarizado con ellos. Los conceptos más comunes incluyen el uso de puerto, la pesada de la carga y el movimiento de bultos si se requiere inspección.
Si el proceso de internación se dilata, el PTLA comenzará a facturar almacenaje terrestre. Para evitar que estos gastos se disparen, la coordinación entre el transportista, el forwarder y el agente de aduana debe ser quirúrgica. En Top Cargo, mantenemos una comunicación directa con los actores del terminal para agilizar la liberación, evitando que el camión pase un minuto más de lo estrictamente necesario en el recinto.
Una de las causas principales de gastos extra son los aforos o inspecciones físicas. Si el SAG (Servicio Agrícola y Ganadero) decide inspeccionar una carga de madera o alimentos, el camión debe ser posicionado en una zona especial y se deben contratar cuadrillas de estibadores para mover la carga.
Estos movimientos de "mozos" y el uso de horquillas tienen tarifas fijas que el importador debe pagar. Para evitar inspecciones innecesarias, es vital que el proveedor en origen cumpla estrictamente con las normativas de embalaje y certificación fitosanitaria. Una madera mal tratada o un certificado con errores puede significar días de retención y multas que arruinarán tu margen de ganancia.
Para que tu operación terrestre sea un éxito, te recomendamos seguir estas tres reglas de oro:
La logística terrestre internacional es altamente eficiente si se cuenta con la información correcta. Evitar las sobreestadías no es cuestión de suerte, sino de una gestión logística profesional que entienda los tiempos de la aduana chilena y las particularidades de los pasos fronterizos.
En Top Cargo, nuestro compromiso es proteger tu margen. Sabemos cuánto cuesta ganar cada peso en tu negocio y trabajamos para que la logística sea un aliado de tu crecimiento, no un obstáculo financiero. Si buscas transparencia y control total sobre tus costos terrestres, es momento de trabajar con expertos que conocen la ruta de principio a fin.